Teatro, sudor y lágrimas

img_9783Teatro, sudor y lágrimas… Mínimo esa fue la sensación al finalizar la función. El Festival de Teatro de San Javier nos regaló una función mágica como definió Toni Acosta. Arrancó la función bien entrada la noche, al aire libre y una humedad relativa propia de astronautas preparándose para ir al  espacio. A esto, habría que sumarles unos kilos de más y hasta tres vestuarios diferentes encima, incluyendo un cuello vuelto de lana. Eso da como resultado que salgamos todos tan brillantes en las fotografías.

Y lágrimas, que también las hubo. Por alegría. Por satisfacción. Por sentirnos por un instante en el epicentro de nuestros deseos. Por acariciar fugazmente el espíritu de los cómicos de la legua.

Arranca ahora la temporada de otoño con una gira que llevará a estos estúpidos a recorrer unos pocos de miles de kilómetros más. Felices. Con ganas. Muchas. Sigue leyendo

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